"A pesar de lo que digan, la idea de un cielo habitado por Caballos y presidido por un Dios con figura equina repugna al buen gusto y a la lógica más elemental, razonaba los otros días el caballo. Todo el mundo sabe -continuaba en su razonamiento- que si los Caballos fuéramos capaces de imaginar a Dios, lo imaginaríamos en forma de Jinete."
Augusto Monterroso, La oveja negra y demás fábulas, 1969.

Cuando desperté (y leí está entrada) Monterroso estaba ahí. Afortunadamente sin el dinosaurio. Por fin le cambiaron el animal...
ResponderEliminarjajaja El comentario de Víctor me hizo reír.
ResponderEliminarAbriendo el abanico del zoológico Esteban.
Un saludo indio
Ah, yo le leí a Monterroso uno de una oveja negra. Lo que no sé es si escribió alguno de hombres. Seguiré buscando.
ResponderEliminarSaludos australes,
PABLO GONZ
Buen comentario de Víctor jeje. Este microrrelato es exquisito, el final me parece de lo más elegante y contundente.
ResponderEliminarBUena entrada, saludos.
Yeah. Me encantó esta entrada.
ResponderEliminarSaludos !
Dejemos que los huesos del Dinosaurio reposen en paz. ¡Bienvenida la era del Caballo! (o de la Oveja negra).
ResponderEliminarMuy buena selección, Esteban.
Recomiendo insistentemente ver al Monterroso alejado del Dinosaurio. Su genio es más grande de lo que dice la prehistoria.
ResponderEliminarGracias a ustedes, amables lectores, por sus comentarios.