Aunque existen varias opiniones respecto al género del microrrelato, todos los que nos permitimos la licencia de practicarlo, sabemos más o menos algunas de sus principales características. Pero… ¿Cuántas formas existen para captar la atención de un lector de microrrelatos? Y lo que es más importante… ¿Cuál es más efectiva?
Para ayudaros con la respuesta, he reunido algunos brillantes microrrelatos que funcionan a modo de ejemplo.
Fijémonos en un microrrelato cuyas verdaderas armas seductoras sean las mismas palabras, su belleza acumulada en cada asociación con las demás. Puede impactar y mucho y con ello captar fácilmente la simpatía de quién lo lee, sin precisar una historia o un argumento de peso, sino comprueben…
Pirofobia, César Socorro (el blog de ismed)
Cuando la ardiente cerilla se acercó, la hoja de papel sufrió un ataque de Parkinson. Al rozarle, un cosquilleo de intensa pimienta le recorrió una de sus esquinas. Su blanco vestido se tiñó de gris a negro en segundos. La llama la desnudó a mordiscos, escupiendo al viento sus apolillados restos.
Otro método, emplear una idea brillante, original, que por sí sola logré la aprobación y el deleite del lector. En realidad, a veces, no hace falta nada más.
Perspectiva, Jean Peirre Bravo Zapata
El pequeño pez estaba seguro de que el niño que lo miraba detrás del vidrio, estaba cautivo.
Qué me dicen del famoso giro inesperado del final, ese que los fanáticos lectores de microrrelatos ansían encontrarse en el último cruce del texto. También funciona y mucho. Es sin duda uno de los recursos más utilizados: el autor te lleva por un camino y después te sale por otro. Así te lo consigues ganar, de golpe. Veamos un ejemplo:
El que espera, Martín Gardella
Tras largos meses de expectativa, noté el centelleo de una botella entre la espuma. Un papel amarillento, perfectamente enroscado en su interior, me traía sus noticias. Decía que le gustaban mis cartas, que deseaba conocerme y que también estaba enamorándose de mí.
Sentí el impulso de echarme a nadar, abandonar aquella isla aburrida definitivamente. Sería capaz de cruzar el océano para ir a buscarla, sin importar la distancia a la que estuviera la otra orilla. Sin embargo, una línea inesperada al final del mensaje complicó todos mis planes. Allí, en odiosas letras claras y bien definidas, distinguí mi propia firma.
O quizá con un buen título, aunque para ello sólo hayan sido elegidos unos pocos:
Novela de terror, Andres Neuman
Me desperté recién afeitado.
¡Qué! ¡Impresionados! Pues seguro que hay algunos más. Alguien se anima a proponer más recursos para captar la atención del lector en un microrrelato...
¿Y para ti? ¿Cuál tiene más gancho?
Muchas veces como microrrelatista prefiero usar la elipsis y la intertextualidad unida a la parodia.He aquí un ejemplo de Juan A. Epple:
ResponderEliminarPara mirarte mejor (Juan Armando Epple)
Aunque te aceche con las mismas ansias, rondando siempre tu esquina, hoy no podríamos reconocernos como antes. Tú ya no usas esa capita roja que causaba revuelos cuando pasabas por la feria del Parque Forestal, hojeando libros o admirando cuadros, y yo no me atrevo ni a sonreírte, con esta boca desdentada.
Aquí estamos, Daniel, pa lo que quieras mandar
Un microabrazo GRANDE a todos
Gracias Héctor.
ResponderEliminarEsperamos vuestras opiniones...
¿Cómo captar la atención de un lector de microrrelatos?
A mí me gusta cualquier micro que me sacuda, ya sea estéticamente,ingeniosamente, emocionalmente...y así hasta el infinito.
ResponderEliminarAhora, reconozco que me puede llegar a cansar leer muchos micros que tiran de la sorpresa final o giro; sobre todo si han hehco trampas al lector. Pero esta última opinión es discutible, es un enfoque meramente personal.
Creo que lo maravilloso de un micro
es, como decía, Raúl Brasca, la libertad de saltarse las "normas".
Un saludo IM
R.A.
Hablando de sacudir,os recomiendo la última entrada de Fernando Valls en la nave de los locos.En ella, aparece el relato ganador de este año en cadena ser. Un ejemplo de atrapar al lector y no dejarlo hasta al final. Además, también he visto varios relatos finalistas. ¿Habéis hecho alguna reseña?. Por cierto, Daniel tu último micro muy bueno y los artículos que expones muy bien trabajados. Un saludo
ResponderEliminarDesde mi ignorancia, a mí me atrapa muchísimo lo que no se dice; por ejemplo, el "Papiro" de Pound (¿se podría considerar un microcuento?):
ResponderEliminarPrimavera...
Demasiado tiempo...
Gongula...
Esto ya es llevado al extremo, claro, y es poesía, pero bueno, por comentar :)
No entendí a la primera el de 'Novela de terror', pero cuando lo hice, un escalofrío me recorrió el espinazo.
ResponderEliminar¡Excelente entrada! Creo que aún no he escrito mi primer microrrelato, y lo siento tentador, pero, asd, no encuentro palabras ni momentos.
¡Saludos!