Todas las mañanas, discuten por cualquier cosa. Si ella prepara té, él quiere café. Si sirve café, él lo encuentra demasiado dulce, frío o muy pequeño, o se le antoja con leche, o prefiere que le cebe un mate.
Pero, a partir de hoy, ella no quiere discutir más. Satisfará obedientemente todos los gustos de su esposo en el desayuno. Total, cualquiera de las infusiones servirá para esconder el sabor del veneno.
Martín Gardella, Instantáneas, Andrómeda, 2010.
Tomado de El Living sin Tiempo.

¡Peste de hombre! Me encantó este mini con un final redondo.
ResponderEliminarSaludos!
ResponderEliminar¿Y si se eliminara la palabra " veneno" al final por otra sugerente? , ya que cuando se lee "no discutira más :"nos está dando un final de muerte...;)
Me gusta, pero con el aporte de Héctor seguro que mejora.
ResponderEliminarUn abrazo, Marín.
Sólo con "esconder el sabor" se entiende perfectamente...
ResponderEliminarEso es tomar drásticas decisiones...!!!
Siempre es chido leer a Martín.
ResponderEliminarSaludos !
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarLección a aprender para exigentes y caprichosos. A buen entendedor...
ResponderEliminarSiempre me gustó este micro. La ficción permite cometer asesinatos con total impunidad, y, en este caso, hasta apetece.
ResponderEliminarUn saludo
R.A.
Gracias a todos por sus comentarios y sugerencias. Saludos!
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