Comité Editorial

22 de agosto de 2010

Los 6.000 euros de la Cadena SER para un microrrelato sobre un suicidio


La Cadena Ser y La Escuela de Escritores fallaron recientemente su concurso de Relatos en Cadena que está vez ha caído a manos de Agustín Martínez por un microrrelato que debía empezar por La cena se enfríaba en la mesa...

Carne rebozada

La cena se enfriaba en la mesa y nuestro vecino seguía igual. Desnudo, subido en una silla y con una soga al cuello. A veces, bajaba y deambulaba cabizbajo por la habitación. De aquí para allá. De allá para aquí. Luego volvía a subirse, se anudaba la cuerda y colocaba los pies en el filo. Así llevaba toda la tarde. Nosotros, desde la ventana, lo observábamos expectantes. Papá decía que sí. Mamá decía que no. Pero el hombre, que si sí, que si no, no se decidía nunca. Al final, corrimos las cortinas y nos sentamos a la mesa. La carne rebozada fría no vale nada.

Lejos de polémicas y opiniones que no llegarían a ningún final, pues la calidad de muchos de los microrrelatos ha sido excelente, estamos ante un microrrelato de construcción sencilla, pero con un cierre muy logrado, ya que las estructuras circulares suelen funcionar bien dentro del género del microrrelato.

Según mi criterio, la fuerza del texto radica en la tensión que crea la incertidumbre del suicidio, argumento siempre sugerente para este tipo de literatura hiperbreve, que se combina con una historia cotidiana: la espera de unos vecinos para cenar. Asimismo, es destacable también, aunque tenga más que ver con el lenguaje cinematográfico, la ampliación de los espacios a través de una ventana y la inconclusión del suicidio, ya que el lector no sabe realmente si se produce o no, lo que también crea una tensión no resuelta que favorece su lectura dejando libre la interpretación personal de cada uno: ¿Se habrá suicidado el vecino?...

Quizá, no estamos ante un argumento original ni una historia que nos seduzca demasiado, pero en el microrrelato una buena estructura y un conflicto muy visible bastan para captar nuestra atención y el autor, sin duda, lo ha conseguido.

Por último, desde nuestra revista, queremos agradecer tanto a la Cadena Ser como a La Escuela de Escritores su acertada difusión del género a través de un concurso, ya referente en el que la calidad es uno de los rasgos que siguen definiendo este certamen tan concurrido. Esperamos, junto a todos los amantes de la minificción, una nueva convocatoria. Hasta prontito... y enhorabuena al ganador.

13 comentarios:

  1. Con casi mes y medio de retraso nos llegan la noticia y el comentario del ganador de Relatos en Cadena al que en mi opinión se le ha ninguneado. Ignoro el motivo.
    Por otro lado, es evidente que al comentarista no le ha gustado el ganador, al menos no le ha parecido un justo vencedor, pero no lo dice con claridad, tal vez por miedo a ponerse en contra a la organización de uno de los concursos con mayor dotación económica, con permiso de Museo de la Palabra.
    En resumen, tarde y mal. Lo siento.

    Un abrazo.

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  2. Yo también veo mucha reticencia en el comentario al micro ganador, y aún reconociendo que había finalistas estupendos, creo que no se le hace justicia. Para mí este relato tiene originalidad, carga crítica y humor del bueno. Además está muy bien escrito, su construcción da perfecta forma a esa incertidumbre morbosa que es la espina dorsal del texto.

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  3. El tema de la muerte, como muchos otros, está siempre muy presente en el género del microrrelato, ya sea en forma de suicidio o asesinato, pero nunca deja de sorprenderme cómo de original puede parecer dependiendo del autor que lo aborde. A mí, personalmente, el texto ganador de este año me ha gustado mucho. Tiene incluso, ese punto de crítica social que tanto suele gustarme.
    De todos modos, nunca un mismo micro va a agradar a todo el mundo. Ya se sabe, para gustos, los colores.
    Un saludo!

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  4. Honestamente, tendría que haber seguido más de cerca al concurso y a los finalistas para poder opinar si había mejores que el ganador.
    Este micro me gusta mucho. Yo creo que esta muy bien logrado, sobre todo, por su sencillez. No creo en absoluto que los mejores micros sean los más eruditos.
    Pero lo que mas rescato de "Carne rebozada" es el mensaje central, al cual esta crítica no hace alusión: la preferencia por la carne rebozada (que no es tortilla de papas) y el espectáculo morboso, por sobre la posibilidad de salvar a un semejante.
    Deja en evidencia nuestras órdenes genéticas más primitivas. Hace una denuncia social con sutileza e ironía.
    Para mí, está muy, muy logrado.
    ¡Saludos!

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  5. Coincido rotundamente con los comentaristas anteriores
    Cordiales saludos

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  6. Siento el retraso, la verdad es que este año no se le ha dado demasiado bombo ni difusión al microrrelato ganador.

    Hay que reconocer que la sencillez de este microrrelato es uno de sus puntos fuertes y también quisiera resaltar que como autor de la entrada creo que es justo vencedor.

    Aprovecho además para felicitar a los organizadores del concurso y para poner de relieve la dificultad que han debido tener a la hora de elegir al ganador.

    Repito, en ningún momento he querido expresar que no me ha parecido justo vencedor, todo lo contrario.

    Gracias a los lectores por sus comentarios y pedimos disculpas por el retraso. No volverá a ocurrir.

    Agustin Martínez, desde la revista te damos la enhorabuena.

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  7. Saludos. Los finalistas debieron ser publicados, seguro que entre ellos figuran mejores relatos que el ganador. Será por eso que no lo hiciero?

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  8. Estoy con Jesús, lo siento. Si queréis hacer una revista señera del microrelato tenéis que estar pegados a la actualidad sobre todas las novedades referentes al género. ¿Os imagináis un periódico deportivo como el Marca que publicase la victoria de España en el Mundial un mes y medio después? ¿Qué pensarían los lectores?

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  9. Bueno, pues eso. No entendí la tardanza yo tampoco.
    El micro muestra las miserias cotidianas de una forma eficaz y contundente además del humor negro que lo adereza.

    Saludo

    R.A.

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  10. Sabemos que en todo concurso la selección del ganador es subjetiva; que cada quien tendrá el suyo propio. A mí este texto me encantó. Felicidades al ganador.

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  11. Isabel González González22 de agosto de 2010 a las 23:46

    Lamento confesar que a mí también me gusta mucho este micro. La historia va cogiendo vuelo conforme avanza y uno teme que se estrelle con el final. Pero el final es justo lo más brillante. La carne rebozada fría no vale nada. ¿Qué carne? ¿Y la carne caliente, vale algo? Digo lo lamento porque este micro me batió en la final. Su potencia visual es indiscutible. Enhorabuena otra vez Agustín.
    Esto no obsta, por supuesto, para que haya gente a la que el micro no le guste. Ni éste ni el mío ni el otro ni el de más allá. No es obligatorio estar de acuerdo con todos los fallos de todos los concursos de todo el mundo. Cuando uno escribe se expone. A los halagos y a las críticas. Eso sí. Ambos deben estar argumentados.
    Ánimo con la revista y a mejorar esa puntualidad.

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  12. Gracias por los comentarios y en nombre de la revista vuelvo a pedir disculpas a todos los lectores...

    En septiembre volveremos con las pilas cargadas y con el objetivo de siempre: difundir la microficción para elevarla al lugar que se merece, es decir, ponerla a la misma altura que el resto de géneros literarios.

    Saludos.

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  13. A mí me ha gustado tanto el micro como el análisis. No he leído los finalistas. Seguro que también los hay magníficos. Al fin y al cabo (y sin quitar ni un ápice de mérito a este magnífico micro)el gusto del jurado se impone entre mucha calidad.
    Felicidades

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