Comité Editorial

9 de agosto de 2010

Sofronia

La ciudad de Sofronia se compone de dos medias ciudades. En una está la gran montaña rusa de ríspidas gibas, el carrusel con el haz estrellado de sus cadenas, la rueda con sus jaulas giratorias, el pozo de la muerte con sus motociclistas cabeza abajo, la cúpula del circo con su racimo de trapecios colgando en el centro. La otra media ciudad es de piedra y mármol y cemento, con el banco, las fábricas, los palacios, el matadero, la escuela y todo lo demás. Una de las medias ciudades está fija, la otra es provisional y cuando ha terminado su tiempo de estadía, la desclavan, la desmontan y se la llevan para transplantarla en los terrenos baldíos de otra media ciudad. Así todos los años llega el día en que los peones desprenden los frontones de mármol, deshacen los muros de piedra, los pilones de cemento, desmontan el ministerio, el monumento, los muelles, la refinería de petróleo, el hospital, los cargan en remolques para seguir de plaza en plaza el itinerario de cada año. Ahí se queda la media Sofronia de los tiros al blanco y los carruseles, con el grito suspendido de la navecilla de la montaña rusa invertida, y empieza a contar cuántos meses, cuántos días tendrá que esperar antes de que la caravana regrese y la vida completa vuelva a empezar.

Ítalo Calvino, Las ciudades invisibles, 1972.

7 comentarios:

  1. La ciudades invisibles, como figura en mi perfil, es una de mis libros de cabecera. Gracias, I. M., un gusto encontrar aquí a Sofronia .

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  2. Calvino, uno de mis autores preferidos. Desde la lectura de "El barón rampante", leo todo lo que cae en mis manos. Conocía "Las ciudades invisibles" sólo de nombre. La leeré.
    Muchas gracias por el recordatorio.
    PABLO GONZ

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  3. Excelente... todo llevaba a pensar que la itinerante era la cirquera...
    Buen final...

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  4. Calvino es una referencia ineludible en la microliteratura. Gracias por pasar y comentar este magnífico texto.

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  5. Definitivamente, salen sobrando las palabras.Muy buena selección, Esteban.

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  6. Italo Calvino era un adelantado a su época. Recomiendo también la lectura de las Cosmicómicas, comogénero de microficción.


    R.A.

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  7. Precioso texto.

    "Las ciudades invisibles" es un libro de microrrelatos que hay que leer como poemas. Cada texto debe ser leído a conciencia, dedicándole tiempo, relecturas. Hay que darles espacio, hacerse poroso a los detalles, dejarse llevar por los ritmos... En fin, toda una experiencia lectora.

    Me apunto las "Cosmicómicas", R.A.

    Abrazos.

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