Esta mañana se metió en mi cama, media hora antes que sonara el despertador. Me sorprendí, nunca había ocurrido tan temprano. Tiró de mi pelo, me hizo cosquillas. Era evidente que no quería dejarme dormir la media hora que restaba.
Por más que daba vueltas no podía eludir esa presencia repentina y provocadora. Insistente, siguió buscando excusas para evitar mi sueño.
Cuando ya todos los artilugios habían fracasado, cuchicheó:
— No me dejes ir
Entonces me rendí, nunca soy indiferente a una idea para un cuento, mucho menos cuando esta me habla directamente al oído.
Por más que daba vueltas no podía eludir esa presencia repentina y provocadora. Insistente, siguió buscando excusas para evitar mi sueño.
Cuando ya todos los artilugios habían fracasado, cuchicheó:
— No me dejes ir
Entonces me rendí, nunca soy indiferente a una idea para un cuento, mucho menos cuando esta me habla directamente al oído.
Giselle Aronson (Argentina)
Tomado de Luz de noche.
Hahaha. Excelente.
ResponderEliminarDebo aprender a hacer lo que él.
Me gustó. Sugerir el título de "Makin off", como sí esta idea fuese la inspiradora real de este relato en concreto. Felicitaciones.
ResponderEliminarMuy bueno, hasta el final no supe de qué se trataba.
ResponderEliminarUn saludo indio
Este cuento de Giselle me gustó mucho cuando le leí en su blog. Qué bueno que Víctor lo haya compartido con todos nosotros en la Internacional. Me parece un relato ocurrente y muy divertido. Felicitaciones!
ResponderEliminarMuchas gracias por la elección, la publicación, la oportunidad y los comentarios.
ResponderEliminarSaludos a la Internacional!
Muy bueno... me pasa algo así pero durante la noche...
ResponderEliminarFelicitaciones Giselle
El final sorpresivo que siempre agrada. No conocía a Giselle, agradezco a la Internacional por presentármela
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