Delfín Beccar Varela nació en San Isido, Buenos Aires, Argentina, en 1980. Es periodista y escritor. Se ha desempeñado como publicista y ha desarrollado asesorías para proyectos relacionados con la gestión pública. Como periodista, ha realizado importantes crónicas sobre turismo y ha realizado diversos artículos de índole cultural, política y de opinión. En 2006, publicó su libro de cuentos Esclavos de la sombra. Junto a Alejandro Gelaz, hace cerca de tres años, ha creado uno de los sitios de mayor crecimiento en cuanto a concursos de microrrelatos se refiere: Minificciones.com.ar. Desde enero, trabaja en radio al lado de Mario Mactas en el programa radial "Un tal Mario Mactas".
IM: Si existiera una fórmula mágica para escribir microrrelatos, ¿cuál sería?
DBV: Veo difícil la existencia de una fórmula única, tal vez por eso mismo el campo de las minificciones sea tan amplio y diverso. Quizá a este tipo de textos se les pueda pedir ciertas características propias como la creatividad, el humor, la contundencia, un factor sorpresa, el uso de la palabra precisa, que cuenten una historia, que involucren al lector y lo exija, entre otras.
IM: Entre el periodismo, la publicidad, la crónica y el microrrelato, ¿con cuál te quedas y por qué?
DBV: Dejaría afuera la publicidad y me quedaría con las otras tres opciones a las que considero que de algún modo están relacionadas entre sí. El periodismo me interesa por la amplitud de su campo de acción, por el compromiso que conlleva y por las puertas que abre para que alguien de espíritu inquieto y con intereses varios pueda ir metiéndose en distintas cuestiones de la vida.
IM: ¿Cuáles son los criterios que tienes en cuenta a la hora de publicar un microrrelato en Minificciones?
DBV: El principal criterio es que nos guste a nosotros como lectores. Luego, intentamos subir minis que sirvan para mostrar las distintas variantes del género. Buscamos textos que nos sorprendan, otros que nos dejen una historia o aquellos que nos desafían a cerrar el círculo que el autor plantea. Tratamos de compartir con los visitantes de Minificciones textos de autores reconocidos, pero también de gente que está empezando a transitar el camino de las letras. La única condición es que sean textos logrados, no subimos textos por el mero hecho de subir algo para mantener la página actualizada, cada microrrelato que aparece en la página está ahí porque creemos que es necesario que así lo sea. Cuando comenzamos con Minificciones.com.ar la idea fue que el cuerpo principal de la página fuera una sala de lectura, una suerte de biblioteca en donde pudiéramos subir los textos que nos gusta leer y que creemos que le pueden llegar a interesar y servir como muestra a todos aquellos que pasan por nuestro espacio.
IM: Cuéntanos acerca del concurso mensual de Minificciones y de las perspectivas hacia el futuro...
DBV: El concurso se realiza todos los meses, se instaló como algo permanente. Del día 1 de cada mes hasta el 21 la convocatoria queda abierta. Como disparador utilizamos alguna de las imágenes que prepara Alejandro Gelaz, autor de todas las ilustraciones que acompañan todos textos del cuerpo principal de la página. Esta convocatoria se fue dando a medida que la gente se fue sumando a la propuesta de Minificciones.com.ar. Decidimos armar este espacio para que cada uno pudiera compartir sus textos. Ya desde el primer concurso, hace unos tres años, comenzamos a contar con la colaboración de algún escritor o académico reconocido para que hiciera de jurado. Esto le dio impulso a la convocatoria porque creó esta gratificante idea de saber que aquel al que uno lee se toma el trabajo de leer lo que uno escribe. Las perspectivas hacia el futuro están puestas en publicar alguna suerte de antología con todos aquellos que hacen Minificciones.com.ar: jurado, redactores, concursantes y visitantes en general. Todavía no está definido pero ya hay una idea que está tomando forma.
IM: ¿Qué opinión te merece el creciente interés en el género del microcuento?
DBV: Me parece muy positivo que cada vez sean más los autores y lectores que se acercan al mundo de las minis. Esta mayor participación nos van a dejar como saldo un buen número de textos interesantes (así como una gran cantidad de textos que pasarán al olvido) y un nivel de exigencia que irá obligando a los autores a buscar una calidad literaria superior.
IM: Aparte de la escritura en sus diversas formas, ¿qué otra cosa te apasiona?
DBV: La radio. Viajar, conocer paisajes, personas, recopilar historias. La amistad. La música. Armar proyectos. Intentarlo. Compartir momentos. El mate.
Un libro: El primero que me vino a la cabeza fue Sobre Héroes y Tumbas, de Ernesto Sábato
Una película: Esperando la carroza, de Alejandro Doria.
Una crónica: Cualquiera de las escritas por Roberto Arlt o por Gabriel García Márquez.
Un dibujo animado: Los Campeones, a pesar de que tardaran casi una semana en correr desde un área hasta la otra.
Un equipo de fútbol: Independiente (Arg.)
Una comida: Asado, con su correspondiente picada y acompañado de buen vino.
Un lugar: Todo el recorrido que va desde el inicio de la Quebrada de Humauca, en Jujuy, hasta Iruya, en Salta, Argentina.
Un amor: Ese que no es posesivo.
Un odio: La imposibilidad de cambiar eso que nos daña a todos.
Un deseo: Cumplir con lo que uno puede llegar a dar.
Un secreto: No tengo permitido contarlo.
Coitus Interruptus, Delfín Beccar Varela
Estelita yace en la cama, su piel dorada bajo el sol de La Habana se realza en el contraste que genera con la pureza blanca del hilo egipcio de las sábanas. La ninfa inconstante no oculta su cuerpo bajo ninguna prenda, está allí, entregada, esperando sin ningún temor a que su piel sienta por primera vez el roce de un cuerpo masculino.
El hombre casado que dice escribir críticas de cine para el periódico Carteles la observa despacio y absorbe cada centímetro del cuerpo de esa mujer-niña que está recostada en su cama. No tiene prisa, a pesar de tener los nervios a flor de piel. Se acerca hasta su presa que hace apenas unos días conoció por casualidad en el malecón. Extiende su brazo hacia ese pubis sin vello que lo extasía…
Pero el tren se sacude y un hombre me golpea, el libro se suelta de mis manos temblorosas abierto en la página crucial en donde está por desatarse un nuevo capítulo en la historia de estos personajes. Otro hombre pasa apurado y con sus botas mojadas pisa el papel de la página 72. La hoja se desprende y parte pegada bajo el pie de aquel inoportuno.
Recojo el libro con la esperanza de que la hoja robada no sea esa… “los cuerpos extenuados descansan en la penumbra, aquel encuentro único y mágico ha cambiado el desenlace de más de una vida, Stella con los ojos cerrados sonríe tranquila, el crítico juega con las volutas de su cigarro hundido en el sopor de aquella tarde en la Habana”.

"Un dibujo animado: Los Campeones, a pesar de que tardaran casi una semana en correr desde un área hasta la otra."
ResponderEliminarHahaha cierto!
Eh! Excelente microrrelato! Desconocía al autor, pero habrá que leerle más.
Saludos !
Excelente entrevista, y bueno, minificciones.com.ar es ya un sitio de prestigio y obligatorio para los que se acercan al microrrelato.
ResponderEliminarFelicidades a la revista y a Delfín
"Humahuaca" .
ResponderEliminarInteresante entrevista. Saludos cordiales.
Enhorabuena por la entrevista. Tengo una duda:
ResponderEliminar¿Dónde hay que escribir para enviar un texto a Minificciones(fuera del concurso, me refiero) y que valoren su publicación?
En la página de Minificciones no aparece ningún correo al cual enviar los textos.
Gracias
Un saludo
R.A.
Minificciones, un sitio por el que hay que pasar.
ResponderEliminarExcelente mini.
Saludos.
Gracias a todos por sus valiosos comentarios.
ResponderEliminarR.A., con respecto a tu duda, los textos de Minificciones son elegidos por Delfín Beccar Varela y Alejandro Gelaz para publicarlos según su criterio. No hay como tal una convocatoria abierta para que los autores envíen sus textos y los publiquen en un espacio diferente al concurso.
Saludos Internacionales.
Gracias I.M.
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