Se apagaron las luces del escenario y un aplauso prolongado quebró el silencio de la sala. El joven mago acababa de desaparecer en escena ante la absorta mirada del público, consumando una ilusión inexplicable y nunca antes lograda. Fue la última función del ilusionista, que jamás logró recordar la segunda parte del truco.
Martín Gardella, El Living sin Tiempo, 2009.
Muy bueno Martín!
ResponderEliminarMe recordó algo, no sé a este mío:
http://nocomentsno.blogspot.com/2010/01/el-truco-final.html
Aún así, el tuyo es de lo mejor.
Un saludo indio
Realmente bueno. Cuando a uno se le queda tan buen gusto al leer algo, creo que no hacen falta más palabras. Un abrazo.
ResponderEliminarMe encan... olvidé cómo sigue la palabra Sí, ya sé: me encantó.
ResponderEliminarSaludos cordiales.
Buenísimo
ResponderEliminarYo aporto a la colección con un hiperbreve:
ResponderEliminar"Sale a escena, proclama que hará desaparecer el mundo y"
Un abrazo,
PABLO GONZ
Haha. Buenísimo, Martín!
ResponderEliminarTambién el de Pablo!
Es muy bueno.
ResponderEliminarEnhorabuena
R.A.