Comité Editorial

29 de octubre de 2010

Cuentos glaciales, de Jacques Sternberg, por fin se edita en español

Mundialmente reconocido en el campo de la ficción imaginativa y de la microficción, el belga-francés Jacques Sternberg, es prácticamente desconocido para los lectores de lengua castellana, salvo por la inclusión de diez textos suyos en la celebrada antología de Antonio Fernández Ferrer La mano de la hormiga.
Sternberg nació el 17 de abril 1923 en Amberes (Bélgica), en un hogar de origen judío. Durante la Segunda Guerra, detuvieron a toda su familia. Él pudo escapar del campo de concentración de Gurs; su padre, en cambio, falleció en Majdanek. A lo largo de su vida, Sternberg trabajó como embalador, vendedor, dactilógrafo, publicista y detective. Su obra –pesimista, pero cargada de humor– puede vincularse a Cioran y Kafka del mismo modo que a los Hermanos Marx.
Por suerte, para alegría de los buenos lectores, el 1 de noviembre de 2010, llegará a las librerías su libro Cuentos glaciales, publicado por Editorial La Compañía, con traducción de Eduardo Berti y posfacio de Hervé Le Tellier.
El autor reunió en este volumen, publicado originalmente en 1974 e inédito hasta ahora en castellano, casi trescientos cuentos breves. Cargados de humor negro y absurdo, inquietantes y crueles, los relatos se pueden leer como una crítica a las convenciones sociales, la publicidad, el trabajo, la religión, la tecnología; muestran el terror escondido en la vida moderna.
Una máquina escribe cartas subidas de tono, una mujer decide hacer un tejido completamente inútil, los mozos de un café entregan condenas a sus clientes, los oficiales de la Gestapo visitan a un hombre como si el tiempo no hubiese transcurrido, tres mil presos evitan la fuga del director de la cárcel, una biblioteca prohíbe la lectura para mantener el silencio más absoluto, seres de otros mundos huyen espantados de la Tierra… En el prólogo, Sternberg dice que escribir casi trescientos textos es arduo porque requiere igual cantidad de ideas.
Con resonancias de su admirado Cortázar, de Kafka y Fredric Brown, Cuentos glaciales es un libro imprescindible dentro del género de la microficción, que Sternberg comenzó a cultivar en 1948 y que lo llevó a escribir cerca de 1.500 relatos considerados por muchos lo más jugoso de su obra. Un ejemplo de esos textos minúsculos puede leerse a continuación, por gentileza de Eduardo Berti.

La sanción - Jacques Sternberg
Los delitos allí son diversos, pero la sanción es una, siempre la misma.
Se introduce al condenado en un túnel interminable, se lo deja entre los rieles de una vía ferroviaria. El condenado sabe bien lo que le espera y se larga a correr. Escapa. No contempla otra alternativa. Pero huir es imposible porque el túnel no tiene fin.
El condenado corre y corre, hasta perder el aliento, incluso hasta perder la vida.
Puede afirmarse, sin embargo, que ningún tren ha circulado nunca por aquellas vías.

5 comentarios:

  1. Me muero (de frío y de ganas) de tener esos "Cuentos glaciales".

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  2. Una pinta excelente tiene este Jacques Sternberg. Yo no me lo pierdo. Aquí hay algunos textos más:

    http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1318814

    Abrazos.

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  3. Gracias, no lo conocía ahora sólo dese leer sus cuentos.

    Un saludo cordial


    El micro de ejemplo me parece excelente. De lo concreto a lo general y el absurdo.

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  4. Lo vi venir desde que escribió "incluso hasta perder la vida". Aún así, como ya dijeron, muy buen ejemplo.

    Lo buscaré por acá.

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  5. Humor negro puro, ni más ni menos.

    Ojalá se consiga por acá.

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