Luego de nadar y zambullirse jugando con la espuma, después de gozar del sol y de que el viento ondee su pelo, mientras canta, la sirena se duerme hamacándose sobre las olas.
La tripulación está en cubierta, sin entender. El timonel acerca el barco con cuidado.-Es un pescado, vamos a comerlo- dice el contramaestre.-¡Es una mujer! ¡A violarla!- grita uno de los marineros. Las opiniones de los hombres se dividen y están a punto de irse a las manos.-¡Alto!- exclama el capitán. Las miradas se clavan en él-. Aquí no hay motivo de discusión -declara en tono conciliador–. Sepárense en dos filas.
La tripulación está en cubierta, sin entender. El timonel acerca el barco con cuidado.-Es un pescado, vamos a comerlo- dice el contramaestre.-¡Es una mujer! ¡A violarla!- grita uno de los marineros. Las opiniones de los hombres se dividen y están a punto de irse a las manos.-¡Alto!- exclama el capitán. Las miradas se clavan en él-. Aquí no hay motivo de discusión -declara en tono conciliador–. Sepárense en dos filas.
Patricia Nasello (Argentina)
Tomado de Esta que ves
Y ahora a pensar en lo que pasará después. Muy bien.
ResponderEliminarUn abrazo.
Impactante y terrible el microrrelato. Muy bueno.
ResponderEliminarLas mujeres a menudo salen perdiendo sean de unos mundos u otros. Sólo espero que utlize el embrujo de su canto para huir.
Y yo espero que petrifique a esos "hombres" y siga siendo la reina del mar...un abrazo Patricia
ResponderEliminarMuy bueno, Patricia, un abrazo. Esperamos poder volver a leerte pronto.
ResponderEliminarUna excelente idea como tema para un micro.
ResponderEliminarAbrazos,
PABLO GONZ
¡Jajaja!¡Divertidísimo! Genial el título y genial el final. ¡Es bueno de principio a fin!
ResponderEliminar:)
Patricia, es un relato muy potente; la resolución en las últimas cuatro palabras reeleva la calidad del micro.
ResponderEliminarSaludos.
Torcuato, R. A., Héctor, Elisa, Pablo, Acuática, Gabriel: qué alegría encontrarlos! Gracias.
ResponderEliminar¡Claro, capitán!
ResponderEliminarBuenísimo :)