Comité Editorial

12 de octubre de 2010

Estefanía Morán, ganadora de la I edición de Relatos en Cadena

¿Qué quieren que les cuente? Ya hasta en el infierno piden credenciales. Nací en Gran Canaria en 1975. Morí más tarde que pronto. ¿Mi vida? El periodismo. La rana Gustavo me enseñó un mundo de barrios sésamos por descubrir y la vida las noches con bares de humo y resacas de playas saladas. De nocilla y gofio con plátano a la radio, la prensa y los gabinetes. A veces escapé de la realidad, otras tonteé con ella pero siempre tuve a la escritura como fiel amiga, con Pi como alter ego y una hipotenusa dos pasos tras de mi.




IM: Antes de participar en el concurso... ¿escribías ya microrrelatos, o empezaste a hacerlo a partir de la propuesta de la SER?
EM: La verdad es que hasta ese momento nunca me había planteado este género. Al comenzar esta propuesta un primo mío, más bien hermano, pues casi como tales nos criaron, Miguel Pérez, que comparte la pasión por la escritura me habló del concurso y juntos nos lanzamos a la aventura de participar cada semana y compartir nuestras ideas. Miguel fue de hecho ganador una semana. Sin él no habría descubierto las posibilidades de los microrrelatos.

IM: ¿Qué se siente al ganar un concurso en el que participan decenas miles de microrrelatos?
EM: Quizás suene exagerado pero ha sido uno de los momentos más emocionantes de mi vida. Llegué hasta allí completamente convencida de que no ganaría, dada la gran calidad del resto, sobretodo cuando entre los diez finalistas había tres mujeres y las otras dos fueron segunda y tercera así que no creí que la primera pudiera ser yo. Así pues se unió un enorme sentimiento de sorpresa, orgullo, incluso bloqueo. Soy periodista y he trabajado en radio y sin embargo era casi incapaz de pronunciar una palabra.

IM: ¿Qué supuso para ti ganar el concurso de la SER? ¿Te abrió algunas puertas en el mundo literario?
EM: Aparte de la enorme satisfacción personal, del descubrimiento de un nuevo género que no es poco y de encabezar el libro que Alfaguara publicó con todos los relatos ganadores semanales y mensuales, no me ha abierto ninguna puerta salvo hacer más mía la de mi casa avanzando en la medida que Hacienda me lo permitió con el pago de mi hipoteca.




IM: ¿Qué proyectos –relacionados con la creación literaria- tienes entre manos? ¿Alguna publicación? ¿Algún blog?
EM: Preparo un libro de corte más periodístico que literario y trabajo o hago lo posible para inspirarme en la elaboración de una obra de relatos con historias divertidas de mujeres en su día a día y en su relación con los hombres. También tengo un blog que confieso está un tanto abandonado, Culturetasporelmundo, en el que caben reflexiones, comentarios sobre noticias culturales y por supuesto microrrelatos.

IM: ¿Crees que la frase de inicio limita la creatividad, o en cambio supone una motivación extra? ¿Y los cuatro días de plazo (de jueves a domingo), son suficientes?
EM: Evidentemente limita la creatividad desde que te impone un inicio, y ese principio en muchos casos un tema, pero también puede suponer una oportunidad ante la página en blanco. Una frase desde la que partir ayuda mucho cuando no sabes muy bien de qué escribir o cómo iniciarlo. En ocasiones, con mi primo Miguel al que aludía antes nos hemos motivado mutuamente proponiéndonos frases de inicio cuando nos sentíamos perdidos en este aspecto. Respecto a los cuatro días, es un plazo suficiente para elaborar un microrrelato y que la inspiración te pille trabajando, que diría Picasso.

IM: Cuáles crees que son los motivos del auge actual de la microficción, y qué futuro pronosticas para el género.
EM: Los motivos están claros. El ritmo de vida cada vez más rápido trae consigo mucho menos tiempo para relajarnos y disfrutar una buena novela mientras que el microrrelato exige mucha menos dedicación. Además, el auge de las nuevas tecnologías y especialmente de Internet han creado un nuevo lenguaje mucho más conciso ya que nadie está dispuesto a leer largos textos en una pantalla. En este marco, y con el respaldo de los blogs, auténticos buques insignia en la creación de microrrelatos, este género se ha puesto de moda. Su formato y ductilidad hacen que le augure un buen futuro. Ha llegado sin duda para quedarse.

IM: ¿Eres lectora habitual de microrrelatos? ¿Prefieres los libros de autor, las antologías, los blogs...?
EM: Leo habitualmente y me gustan los microrrelatos, hay auténticas joyas como en este género aunque me reconozco un tanto tradicional en este aspecto y siempre procuro tener una buena novela o libro de relatos en mi mesilla de noche. Una tarde de domingo pausada con un buen libro y tiempo para disfrutarlo es algo que a mi juicio no tiene comparación.


Un libro: Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez
Un libro de minificción: Cuentos de un minuto, de Isztván Örkény
Una canción: Like a rolling stone, de Bob Dylan
Una película: Ciudadano Kane, de Orson Welles
Un lugar: Mi playa de Las Canteras, en mi islita, Gran Canaria
Una comida: Una buena mariscada, sencillita que es una
Un deseo: La paz en el mundo, hala, como una Miss cualquiera




Y a continuación os presentamos dos micros de Estefanía. Con el primero de ellos ganó la primera edición del concurso de Relatos en Cadena. El segundo es una de sus últimas creaciones.

Pi

Se lanzará desde el trapecio. Correrá a través de la raíz cuadrada, sintiendo cómo el aliento de la malvada hipotenusa se le acerca hasta casi atraparlo para siempre. En un intento vano por despistarla llega al abismo de la derivada. Se siente acorralado, pero no, encuentra una salida en la división y vuelve a escapar deslizándose por ésta. El número Pi se salva y llega hasta el infinito. Pero…
-Andrés, ¿me escuchas?
-Sí, maestra
-Muy bien, continuemos. Si un tren sale de Madrid a las ocho de la mañana y otro de Barcelona a las diez…
La malvada hipotenusa capturó a Pi.


Volver

Hacía veinte años que no lo veía. Alto, elegante, de negro riguroso circulaba impasible por la calle. Hacía veinte años que no regresaba a su ciudad, que había dominado sus recuerdos. Horas inacabables en la sacristía, un confesionario convertido en cuarto oscuro, palabras dulces llenas de hiel, ojos tristes disfrazados en una sonrisa. Sin pensarlo, siguió la estela del honorable individuo. Un empujón repentino, un coche oportuno, sangre en el alzacuellos. Veinte años no es nada.

12 comentarios:

  1. Pi, que tuve oportunidad de leer en la primitiva Máquina de coser palabras de Juan Yanes es un relato que me sigue pareciendo extraordinario. Un canto a la imaginación, tierno y original. El segundo texto, muy almodovariano, funde "Volver" con "La mala educación". Aunque esté algo abandonado será un placer visitar el blog de Estefanía y leer más cosas suyas.
    Gracias por seguir abriéndonos caminos en el terreno del microrrelato.

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  2. Coincido con Elisa. Pi es de esos micros que te deja pasmada. Y es tan duro ese aterrizaje en el eterno problema de los dos trenes. Con lo divertidas que podrían ser las matemáticas...

    El micro Volver combina misterio y sugerencia y deja al lector inquieto.

    Espero que esta entrevista sirva para rescatar el blog de Estefanía.
    R.A.

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  3. Me gustaría volver a afirmar, ya lo hice en la entrevista de Daniel, que Pi es un relato que me fascina. Y la presentación de Estefanía no tiene desperdicio. En mi opinión, una escritora como la copa de un pino que además cuenta con la ventaja de no creérselo.

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  4. Interesante entrevista y fantásticos micros. Pi, una delicia. Buen trabajo Víctor esta serie de acercamientos.

    Un abrazo a los dos.

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  5. Me gustaría preguntarle a Estefanía si para escribir Pi se inspiró en las tiras de Calvin y Hobbs.
    Un abrazo

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  6. Me encantó este micro desde el momento en que lo escuché. Más aún cuando lo leí. Es fresco, con buen ritmo, evocador, tierno. Un merecido ganador.

    Abrazos.

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  9. Hola, muchas gracias a todos por sus comentarios de parte de Pi, mía y los profesores particulares que tuvieron que ayudarme con las matemáticas. Elisa y R.A., prometo cuidar el blog de nuevo. De hecho ya he empezado a raíz de esta entrevista. Fernando, ruborizada quedo con tu comentario. Torcuato,realmente ante la palabra de inicio pensé que todos los relatos irían relacionados con el circo y busqué algo más original mirando trapecio en el diccionario. Vista la vertiente matemática recordé las películas que me montaba en la cabeza durante las clases de mates y surgió solo.

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  10. Y por último quería agradecer a Agustín su amabilidad y compañerismo. Un abrazo de vuelta mi niño, como decimos los canarios. Y a Víctor su paciencia ante mi caos, su simpatía y profesionalidad. Felicidades por esta página y su apoyo al mundo de los microrrelatos

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  11. Gracias a ti, Estefanía (y a Manu y Agustín, por supuesto), por aceptar la propuesta que os sugerimos desde la Internacional. Un placer acercaros a los lectores.

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  12. Tenía ganas de conocer a estefanía. Su relato de Pi me parece genial, de antología, y lleva camino de convertirse en un clásico, si es que no lo es ya. Un abrazo para la pionera de ReC.

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