La cierva pasta con sus crías. El león se arroja sobre la cierva, que logra huir. El cazador sorprende al león y a la sierva en su carrera y prepara el fusil. Piensa: si mato al león tendré un buen trofeo, pero si mato a la cierva tendré trofeo y podré comerme su exquisita pata a la cazadora.
De golpe, algo ha sobrecogido a la cierva. Piensa: si el león no me alcanza ¿volverá y se comerá a mis hijos? Precisamente el león está pensando: ¿para qué me canso con la madre cuando, sin ningún esfuerzo, podría comerme a las crías?
Cierva, león y cazador se han detenido simultáneamente. Desconcertados, se miran. No saben que, por una coincidencia sumamente improbable, participan de un instante de perplejidad universal. Peces suspendidos a media agua, aves quietas colgadas en el cielo, todo ser animado que habita sobre la Tierra duda sin atinar a hacer un movimiento.
Es el único, brevísimo hueco que se ha producido en la historia del mundo. Con el disparo del cazador se reanuda la vida.
Raúl Brasca, Las aguas madres, 1994.
Lo primero que leo esta mañana y agradezco mucho Martín que me lo haya dado a conocer. Es una joya de micro.
ResponderEliminarGracias
Es maravilloso este micro. Me lo quedo pues lo desconocía.
ResponderEliminarUn saludo indio
Quizá la primera vez que un disparo da origen a la vida.
ResponderEliminarExcelente.
¡Fantástico! Este libro sí lo tengo en mi biblioteca.
ResponderEliminarSaludos!
El Universo se toma un descanso de un instante y todos nos quedamos perplejos.
ResponderEliminar¡Muy buen micro! :]
¡mUCHos salUCHos de UCH! :]
No sé dónde lo había leído, pero me alegro de haberlo vuelto a encontrar.
ResponderEliminarAdemás de la paradoja del disparo, es genial el concepto del "instante de perplejidad universal".
Gracias, Martín.
Saludos
Gabriel
Pues está bueno, pero a mí me chirria porque los leones machos no son los que cazan. Y ese tipo de detalle que hace a la credibilidad de lo que se habla, debería ser cuidado. Es mi opinión.
ResponderEliminarBuenísima la situación. Excelente micro.
ResponderEliminar¡Saludos!
¡Buenísimo!
ResponderEliminar:)
Genial
ResponderEliminarR.A.
La lógica no existe en los textos narrativos. Por tal razón no es importante si caza o no el león.El mérito del texto es su fondo poético, eso lo hace valioso, además porque nos hace inferir la forma como el autor nos presenta una situación cotidiana diferente porque no se queda con lo trivial.
ResponderEliminar¿A propósito es el maestro Brasca su autor?