Historia del hombre que por desconocer el mecanismo de la típica broma que se le hace a los niños y por no quedar como un ignorante frente a su hijo de cuatro años, se luxó el pulgar de la mano derecha sin dejar de sonreír
Eso.
GONZ, Pablo, La saliva del tigre, 20:13 Editores: Valdivia, 2010.
¡Hombre, qué sorpresa! Muchas gracias por publicar este micro. Veo que lo publiqué ya hace cuatro años así que debería pensar en sacar ya otro librito. A ver cuándo se dan las cosas. Un abrazo muy grande, P
por éste y otros mas, es mi ídolo!!!
ResponderEliminarEl gran escritor Pablo Gonz, eso
ResponderEliminar¡Hombre, qué sorpresa!
ResponderEliminarMuchas gracias por publicar este micro. Veo que lo publiqué ya hace cuatro años así que debería pensar en sacar ya otro librito.
A ver cuándo se dan las cosas.
Un abrazo muy grande,
P