Jesús Esnaola Moraza es uno de esos escritores nacidos en internet que todos los bloggers admiramos. Desde que lo conocimos, nos gustaba su astucia literaria, su ingenio, su sátira. Incluso, nos sentimos felices cuando vimos que su blog tendría forma de libro en Los años de la lluvia. Su microrrelato "Elemental" sigue pareciéndonos uno de los mejores ejemplos de textos contemporáneos para leer, estudiar, admirar y releer. Lo invitamos a esta nueva sección para que nos contara en qué anda, luego de que dejara de publicar tiempo atrás en su magnífico blog, El doctor Frankenstein, supongo.
IM: En su momento nos llamó mucho la atención el boom blogger de microrrelatistas. Hoy por hoy, nos llama mucho la atención el abandono casi generalizado de estos escritores. ¿Qué crees que pasó?
IM: En su momento nos llamó mucho la atención el boom blogger de microrrelatistas. Hoy por hoy, nos llama mucho la atención el abandono casi generalizado de estos escritores. ¿Qué crees que pasó?
JEM: Bueno, en mi opinión hay varios factores que hacían aquello insostenible. Por un lado, un blog de creación (literaria, en este caso) no puede mantener una periodicidad indefinidamente. Te acabas agotando física y mentalmente. Dar de comer al monstruo cada vez era más difícil porque no sólo no perdía nunca el apetito sino que con el paso del tiempo fue haciéndose más gourmet, más exigente. Por otro lado, y de forma decisiva, irrumpen Facebook y Twitter. Las necesidades socializadoras digitales quedan satisfechas, pero no sólo. En nuestro caso, escritores de textos breves, Facebook es una plataforma en la que aún podemos sentirnos cómodos. Entre una cosa y otra… Hay quien piensa que este abandono de los blogs ha sido protagonizado, en su mayoría, por autores que han publicado libros y, así, establece que el blog fue una herramienta para conseguir un fin y una vez alcanzado este fin, el blog pierde sentido. ¿Quién sabe? No puedo decir que fuera éste mi caso, conscientemente al menos, pero tal vez tenga algo de razón.
IM: No publicas en el Doctor Frankenstein, supongo, desde el 31 de diciembre de 2013, y de acuerdo a las últimas publicaciones, podríamos decir que volverías a publicar periódicamente. Sin embargo, esa fue tu última publicación. ¿Qué pasará con tu blog? Cuéntale a los lectores que deben esperar.
JEM: Así es. Durante meses me resistí a cerrar el blog. Hice un amago de cierre pero me llegaron algunas peticiones de acceso al blog, no es que hubiera manifestaciones por las calles, pero sí fue suficiente para reabrirlo al público y permitir que quien quisiera pudiera leerlo. En diciembre de 2013 cuelgo los micros que me publicó la revista Quimera y me planteo darle un giro completo, dedicarlo al microrrelato en general, publicar textos de mis autores favoritos, etc. Pero el tiempo va pasando y no acabas de encontrar el momento para poner en marcha todo esto. ¿Esperar? Con franqueza, mis lectores, si alguno queda por ahí, no deberían esperar nada. El blog sigue ahí para quien quiera echarle un vistazo y poco más.
IM: Cuéntanos qué pasó después del lanzamiento de Los años de la lluvia, libro derivado de tu blog? ¿Qué pasó con él? ¿Qué nos podrías decir de su tiraje y de sus ventas?
JEM: La de Los años de lluvia fue una experiencia agridulce. El libro cayó en manos de una editorial con una peligrosa combinación de circunstancias: situación económica previa a la quiebra y un profundo desinterés por el libro, así que la promoción y distribución fueron casi inexistentes. En el lado bueno, la experiencia de organizar un libro, los innumerables errores que cometí en la conformación del libro de los que he aprendido todo lo que he podido. ¿Ventas? No te voy a mentir. El libro es irregular y sin distribución ni promoción difícilmente ha salido de mi círculo familiar, de amistades y de mis fieles lectores del blog. ¿Doscientos ejemplares? No tengo datos definitivos porque la editorial está en manos de un administrador concursal para el que los autores ni existimos, pero por ahí andará.
IM: Estuviste presente en las antologías de Relatos en Cadena 2008 - 2009 y 2009 - 2010, además de ganar el concurso de de Diomedea. ¿Sigues participando en concursos? ¿Dirías que la motivación después de esos años es diferente ahora? ¿Cuál es tu relación con los concursos?
JEM: El Diomedea no conseguí ganarlo y mira que me habría gustado, sólo fui finalista un par de veces. Y ahí anduve en ReC en un par de ocasiones, la primera con un muy buen texto y la segunda con uno de esos que se cuelan en la final por mitad suerte, mitad incomprensible criterio de los jueces. Recuerdo que el texto tenía una repetición de palabra que me retumbaba en la cabeza todo el día. Sin embargo, este mismo convencimiento de no tener nada que hacer creo que hizo que yo fuera el que más disfrutó de la visita a la SER. En cuanto a los concursos en general, en mi caso sólo hay una razón por la que participar y ésta es la económica. Por desgracia, el concurso mejor dotado es el de Museo de la Palabra pero también es, al mismo tiempo, uno de los menos serios del panorama. Lo único que les preocupa es conseguir la mayor participación posible aunque eso haga que se convierta en casi imposible hacer una selección de textos medio seria siquiera. No me gustaría ser prejurado de este concurso. El detalle de que en la última edición el jurado final estuviera formado por embajadores de diferentes países demuestra muy claramente qué es lo que se busca. Y encima, el ganador era un plagio como una casa de grande y no tuvieron las agallas de descalificarlo. Sin embargo, no es el único concurso en el que pasan cosas similares. La consecuencia: los concursos no me interesan, con algunas honrosas excepciones que cualquiera de los que frecuenta la Inter conoce a la perfección.
IM: Tu blog llegó a recibir muchos comentarios para un blog literario, cerca de 40 en una entrada. Intuyes, como nosotros, ¿que al dejar de comentar en otras publicaciones digitales bajó el nivel de visitas y de interacción? ¿Dirías con eso que el escritor nacido en internet es inmaduro en ese aspecto?
JEM: Los blogs tienen un componente social, eso es evidente. El doctor Frankenstein no empezó a recibir visitas hasta que me trabajé bien unos cuantos blogs de los que me gustaban. Quid pro quo que diría el doctor Lecter. Y, desde luego, cuando el blog comienza a flojear en frecuencia de contenidos y dejas de hacer el tour de visitas y comentarios, el blog lo nota y mucho. Pero es normal. Yo no hablaría de inmadurez. Simplemente en los blogs se combinan una serie de intereses diferentes entre los cuales está el literario y que, además, no siempre es el más importante.
IM: Después de haber mantenido un blog durante tanto con publicaciones periódicas semanales y de no realizar ni un solo posteo durante 2014, cuéntanos qué piensas hoy de este tipo de publicaciones. Cuál es su cara y cuál es su cruz.
JEM: Para mí los tres años de funcionamiento a pleno rendimiento del blog fueron fantásticos. Lo pasé de maravilla, fue una época muy creativa en la que nos retroalimentábamos unos de otros, aprendí mucho y de todo aquello surgió un libro que en toda mi vida había soñado lograr publicar. ¿La cruz? Es un espacio completamente acrítico cuando no un espacio de mamoneo e intercambio de halagos. No es que crea que haya algo especialmente malo en esto, pero conviene ser muy consciente de ello.
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Si quieres hacerle una pregunta a Jesús sobre su blog o su obra, déjanosla en un comentario. Elegiremos algunas para que el autor las conteste oportunamente.
Si quieres hacerle una pregunta a Jesús sobre su blog o su obra, déjanosla en un comentario. Elegiremos algunas para que el autor las conteste oportunamente.

Como blogger que he seguido a Jesús leyendo sus textos a través de los años y he tenido oportunidad de ver su crecimiento como autor; concuerdo con los puntos que nos manifiesta en cuanto al agotamiento y el desgaste que implica sostener un blog literario, además del cuestionamiento acerca de si tiene algún sentido práctico el mantener tan ardua labor.
ResponderEliminarY respondo que sí lo tiene.
Por un lado para evitar la tentación de rendirse y por otro para que la disciplina y la constancia sigan elevando la calidad y variedad de los relatos.
Siendo una labor tan poco agradecida cuando no se ocupa un sitio entre los consagrados; a la vez tratándose de un campo tan competitivo es precisamente lo que determina que las exigencias para rebasar niveles son brutales. Imagino a un Cortázar en sus búsquedas y los esfuerzos que tuvo que cumplir. Por éso se nota su calidad.
Kiplinguescamente podemos aceptar la tregua, más no claudicar.
La debilidad es rendirse.
Si en realidad aspiramos un sitio en las letras,hay que seguir.
Ignoramos si huella nuestra logre trascender, ya sea en internet o en otro formato
Pero la vida es así.
Pues la curiosidad sobre estos escritores que cierran sus blogs es un poco siempre la misma. ¿Sigues escribiendo micros, Jesús? ¿Tienes otros proyectos literarios?
ResponderEliminarHola:
ResponderEliminarYo tengo dos preguntas.
La primera: en la entrevista, se dicen, entre otras, dos cosas respecto al libro de Jesús Esnaola. La primera es que fue duramente criticado por Carlos Tongoy (aunque no se le nombra) y que el libro es «irregular» según su propio autor. La pregunta es si ambos hechos van unidos, es decir, si Jesús cambió su opinión respecto al libro a raíz de aquella crítica o era algo que ya estaba digiriendo antes.
Por cierto, aquella crítica me pareció desmedida, pero los que lean habitualmente a Tongoy saben que el ser hiriente forma parte del espectáculo de la crítica. Probablemente, Jesús pagó la inquina de Tongoy contra el género o contra libros de microrrelatos anteriores.
La segunda: no sé si a la vez que mantenía el Doctor o poco después de su muerte, Jesús organizó un blog de autocrítica llamado ABLACC (http://ablacc.blogspot.com.es) y ahora modera el club de lectura en castellano de la Microbiblioteca. ¿Qué puede contar de ambas experiencias? ¿Qué similitudes les encuentra? ¿No le suponen también un cierto esfuerzo que podría destinar a la creación literaria?
Muchas gracias
Sigue bien y sano Jesús por lo que acabo de leer en facebook donde publicó unos micros de primerísima calidad.
ResponderEliminarPero retomando el tema de su blog, ya que Frankenstein simboliza la resurección, no dudo que regrese en algún momento.