Aquella noche llovió tanto que Noé tuvo que mostrar su partida de nacimiento ante el arcángel y los representantes celestiales del tratamiento de aguas, autoridades competentes, para poder quedarse con los dinosaurios del edén, las gárgolas de notre dame y los seres mitológicos del bosque. así entre elfos, duendes, hadas y demás personajes comenzó el trato, pero incluso dio cabida a seres como Bambi, el lobo feroz de caperucita o Tribilín y a todos los acomodó en una sección especial del arca. quedaron un poco apretados, porque eran más de los que imaginó. sin embargo, con esta acción, realizó su labor de hombre justo. Los hizo entrar de noche para que no fuesen vistos por los animales que oficialmente se debían de salvar y también para evitar la ira de dios. Cien días más tarde –al terminar el diluvio- los negoció por la puerta trasera con los hombres de ciencia y algunos escritores, quienes los hicieron imperecederos.
Armando Rivera, El mundo feliz de las cigarras ciclistas, 2012.

Precioso micro. Me ha encantado.
ResponderEliminarBesicos muchos.