Comité Editorial

27 de octubre de 2015

Parpadeos

    Perdí los nervios. Tras el bofetón, sus dientes volaron. Rodaron como canicas y desaparecieron bajo el mueble del comedor. Y allí siguen, después de treinta años. No me ha perdonado. Lo sé porque nunca sonríe. Tampoco me dirige la palabra. Se comunica conmigo a través de un complicado código de parpadeos que hemos perfeccionado durante décadas. Cada noche en la cena lo intento. “Me perdonas” son tres guiños cortos y dos largos. Ella responde cerrando los ojos a la vez. Yo replico (corto, largo, corto). Ella contesta (largo, largo, corto). Y así seguimos, hasta que los ojos nos lagrimean de tanto hablar.



Arantza Portabales Santomé: A Celeste la compré en un rastrillo. Zaera Silva Editor. Col. Lenguas de Ornitorrinco, 2. Ilustraciones de Dictinio de Castillo- Elejabeytia. A coruña, 2015.

6 comentarios:

  1. Una excelente escritora que nos va a dar muchas alegrias.

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  2. Cómo se puede ser tierna con una escena de violencia doméstica? Pues va ella y lo consigue. Magnífico relato.
    Un abrazo, Arantza

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  3. El ritmo sostiene este relato. pareciera que podemos leer los parpadeos. Y el final, las lágrimas, el cansancio de al comunicarse de tal forma. Muy bueno.

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  4. Enhorabuena por este micro y suerte con el libro.

    Un saludo indio
    Mitakuye oyasin

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  5. Gracias chicos. Estremecedor lo que dice Mei. Es cierto que hay violencia doméstica y casi ni había reparado en ello, tan solo pensé en escribir una historia distinta de AMOR con mayúsculas. Estoy muy pallaaaaaaaaaaaaaa.

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