Comité Editorial

2 de agosto de 2013

Tormenta interior

     Dibujó sobre su pubis desnudo un caracol. El mar, imponente, bramaba entre sus muslos. 
       Solo quedaron restos del naufragio. 


José Manuel Ortiz Soto, Cuervos para tus ojos, 2011.

6 comentarios:

  1. Una joya.
    Como siempre, toda mi admiración, Juan Manuel.

    Afectuosos saludos, IM

    ResponderEliminar
  2. José Manuel, digo, quise decir. Mis disculpas, llegar a vieja tiene estas cosas...

    ResponderEliminar
  3. Poético y sugerente, ese naufragio no debió ser de los peores.

    Muy bonito José Manuel.

    ResponderEliminar
  4. Total acuerdo... así si dan ganas de naufragar !!!!!

    ResponderEliminar

Los comentarios anónimos serán eliminados. Gracias por su comprensión.