La flecha disparada por la ballesta precisa de Guillermo Tell parte en dos la manzana que está a punto de caer sobre la cabeza de Newton. Eva toma una mitad y le ofrece la otra a su consorte para regocijo de la serpiente. Es así como nunca llega a formularse la ley de la gravedad.
Ana María Shua, Latinoamérica Fantástica, 1985.

¡¡¡AMÉ, DE VERDAD AMÉ EL RELATO DEL DÍA DE HOY!!! Gracias.
ResponderEliminarGran relato de Ana María Shua. Juega con la manzana para enlazar tres historias distintas de un modo muy original. Y el final ("es así como nunca llega a formularse la ley de la gravedad") es muy bueno porque reinventa la Historia (en mayúsculas) y por la contradicción que conlleva (¿hay algo más "grave", de mayor gravedad, que el pecado original, el ganarse el pan con el sudor de la frente, el parir con dolor, la expulsión del paraíso y la implantación de la muerte?). Para enmarcar, el relato.
ResponderEliminarIntertextualidad, ingenio, humor. Excelente.
ResponderEliminarEs un clásico este microrrelato, excelente, transmite muy bien la sucesión casi simultánea de los hechos.
ResponderEliminarMe gusta!!!!.....
ResponderEliminarJuega y acomoda en una sola historia el amplio abanico de posibilidades (históricas y ficticias)de las que ha sido protagonista la exquisita manzana!!!!
En verdad me gusto!!!!......
¿No les resulta rara la construcción "Eva toma una mitad y le ofrece la otra a su consorte..."? ¿Puede ser que el pronombre "le" esté interfiriendo?
ResponderEliminarCreo que quedaría mejor:
Eva toma una mitad y ofrece la otra a su consorte...
De se trata?
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