¿Qué pasaría si los microrrelatos hablaran y pudieran contar su autobiografía no a través de la voz de un microrrelatista, sino a través de ellos mismos?
Esa respuesta sólo la tiene David Lagmanovich, autor del flamante libro Memorias de un microrrelato, editado en Argentina por Macedonia Editorial.
Esa respuesta sólo la tiene David Lagmanovich, autor del flamante libro Memorias de un microrrelato, editado en Argentina por Macedonia Editorial.
Según el autor, "se trata de una entidad verbal cuya voz no solemos distinguir de la de su autor, pero que en este caso se ha dado a reflexionar sobre su historia, su lugar en el mundo y su relación con otras construcciones literarias".
Dividido en 3 partes: Vida, Peripecias y Taller el libro de Lagmanovich -quien sabe además mucho acerca de la teoría del género- logra contarnos, a través de estas memorias, todo lo que siente, vive, sufre y piensa un microrrelato. Los escritores siempre hablaron; ahora ha llegado el momento de ceder la palabra a los escritos. Uno de los que han tomado la forma del microrrelato habla aquí:
El lugar
Todo ser necesita un lugar donde morar sobre la tierra. El mío es el libro. Ni el original manuscrito, ni el envío por correspondencia, ni la aparición en una de tantas revistas, aplacan mi deseo de contar con un lugar donde quedarme para siempre. Así es como concibo la página de un libro. Para un microrrelato como yo, ese lugar es lo más parecido a lo que otros llaman inmortalidad.

Gracias por corregir la tilde.
ResponderEliminarCuando el microrrelato filosofa :,)
ResponderEliminarMuy bueno!
Saludos !