
— ¡Uno de estos días te la pincho! —advirtió Asunción a su hijo.
— El que a hierro mata a hierro muere —Paco, en el sofá, no dejó de manosear su muñeca inflable.
La tarde siguiente ella cumplió su amenaza.
Días después, Asunción Martínez apareció apuñalada en su casa.
Francisco Reyes, de 38 años, declaró ante la policía que la había encontrado muerta al volver del vídeo club. El cuchillo ensangrentado apareció en su habitación, pero no se encontraron huellas en el arma homicida.
De la muñeca nadie sospechó.
Pedro Crenes Castro: Microndo. Editorial Casa de Cartón, 2014
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