Comité Editorial

24 de febrero de 2016

Breve entrevista a Gilda Manso

Gilda Manso nació en Buenos Aires, en 1983. Es escritora y periodista. Publicó los libros de cuentos breves y microficciones Primitivo ramo de orquídeas (Libros en Red, 2008), Matrioska (Malas Palabras Buks, 2010; Educación y Cultura (México), 2012), Temple (Exposición de la actual narrativa rioplatense, 2013), Temporada de jabalíes (Malas Palabras Buks, 2013), y Flora y Fauna – Antología personal de microficción (Textos Intrusos y Micrópolis, 2015), y la novela Mal bicho (Milena Caserola, 2014). Desde el 2011 coordina el ciclo de lecturas Los Fantásticos.

IM: Desde tu primer libro (Primitivo ramo de orquídeas, 2008) la brevedad narrativa se muestra como una constante de tu quehacer literario ¿Cómo descubriste la microficción? 
GM: No fue un descubrimiento sino algo que se dio naturalmente. Se me ocurrían historias que “debían” ser breves; a la hora de escribir siempre me guié por una especie de intuición propia más que por supuestas reglas de escritura. Por eso, escribía microficción incluso cuando no sabía que lo que hacía se llama microficción. 

IM: Tus libros Matrioska y Temporada de jabalíes incluían microficciones que aparecen mezcladas entre otros cuentos más largos. ¿Por qué decidiste publicarlo de esa manera? ¿Considerás al microrrelato un género distinto del cuento? 
GM: Lo publiqué de este modo por un motivo similar a lo que conté en la respuesta anterior: no me parecía (y sigue sin parecerme) que un libro deba ser exclusivamente de microficción, o exclusivamente de cuento. Armé un libro con los textos míos que más me gustaron de esos años, y dentro de esa mezcla había micro, cuento y cuento breve. 

IM: También publicaste la novela Mal bicho. ¿Qué diferencias a la hora de escribir encuentras entre la narración de una novela y de un relato breve? ¿Es premeditada la decisión de la extensión? ¿Qué sucede contigo cuando vas a escribir una u otra? 
GM: Cuando se me ocurrió la idea de Mal bicho supe que era una idea para novela, aunque nunca había escrito una novela (en realidad sí escribí novelas antes, pero nunca las terminé). No fue premeditado, supe que debía ser así y, por decirlo de algún modo, obedecí y escribí novela. Si hubiese hecho un cuento en vez de una novela, sólo porque era a lo que estaba acostumbrada, habría sentido que no era una ficción sino una mentira. La diferencia entre la novela y el cuento es que con la novela estoy durante meses con una única idea en la cabeza. Con el cuento, estoy durante meses con varias ideas en la cabeza. Ambas cosas son agotadoras y adictivas por igual. 

IM: En tu libro Flora y fauna: Antología personal de microficción, aparece reunida gran parte de tu obra de narrativa breve. Podrías comentarnos ¿Cómo fue el proceso creativo de ese libro y por qué decidiste reunir todos esos textos? 
GM: La idea fue de Beto Benza, editor de Micrópolis (editorial peruana dedicada a la microficción). Originalmente él iba a publicar Matrioska, y luego se le ocurrió que yo haga una selección de las microficciones que más me gustaran, más un capítulo de microficciones nuevas. Y así nació Flora y Fauna. 

IM: Hace años que coordinas ciclos de lectura en la ciudad de Buenos Aires. Para nuestros lectores que no saben de qué se trata, ¿Qué podrías contarnos acerca de “Los Fantásticos” y cuáles fueron los resultados de esa experiencia? 
GM: En junio Los Fantásticos va a cumplir cinco años. Es un ciclo que se hace una vez por mes en la librería Mendel, en Palermo (y ocasionalmente en otras ciudades, como será el próximo 5 de marzo en Mar del Plata). En cada fecha leen seis escritores, y luego se hace un sorteo de libros donados por los escritores que leen (esto, claro, es opcional; comenzó cuando vino a leer Andrea Stefanoni y trajo para sortear, por ocurrencia propia, libros suyos). La idea del ciclo es que los escritores den a conocer su obra, que se conozcan entre sí, que los lectores conozcan nuevos escritores, y pasarla bien un rato.

IM: Estamos seguros de que hay otras cosas aparte de la literatura que te apasionan. ¿Nos contarías cuáles son? 
GM: Hace unos meses empecé a hacer natación. Empecé de cero, no sabía ni respirar bajo el agua y le tenía bastante miedo. Y estoy encantadísima, me convertí en una evangelizadora de la natación, a todo el mundo le hablo de sus bondades. Insoportable estoy. 

Un libro: Estupor y temblores, Metafísica de los tubos, El sabotaje amoroso
Un autor: Amélie Nothomb (las tres novelas mencionadas son de ella) 
Una película: Hable con ella, de Almodovar. 
Una comida: Asado bien cocido con papas fritas. Postre: Suspiro de limeña. 
Una ciudad: Buenos Aires en invierno. 
Un secreto: Soy Batman. 
Una frivolidad: Hace unos días me compré una crema bastante cara para el rostro. 
Un amor platónico: Joaquín Cortés, el bailarín. 
Tu especie favorita de la flora y fauna: Jazmín y Fresia. Todos los perros en general, y mi perro (que es el mejor del mundo) en particular.

***

La otra fauna, por Gilda Manso

La cebra a lunares. El elefante con trompa en forma de moño. La jirafa sin cuello y con papada. El gato doméstico grande como un tigre. El pájaro azul con tres cabezas. El hipopótamo de treinta centímetros. El perro unicornio y violeta. El dragón. El ferule rosado.
De las dos arcas construidas, sólo una sobrevivió al diluvio.

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