Siempre la misma pesadilla: yo con el corazón destrozado y vos alejándote por ese puente. Te veo caer sobre las vías, arrastrarte malherido y el maldito tren que no viene.
Muchísimas gracias, amigos de la Inter, por la publicación ( siempre es unn honor aparecer por aquí) Gracias Mariana y Clide, por tan estimulantes comentarios.
Perfecto!!!
ResponderEliminarSu-perfecto! Me encanta este micro-micro.
ResponderEliminarPrecisión de bisturí.
ResponderEliminarMuchísimas gracias, amigos de la Inter, por la publicación ( siempre es unn honor aparecer por aquí)
ResponderEliminarGracias Mariana y Clide, por tan estimulantes comentarios.
Carito, si me permites, lograste engañarme.
ResponderEliminar¡Chévere!
Bravo, Caro!!!
ResponderEliminarMagnífico texto. Felicitaciones, amiga.
ResponderEliminarMe encanta engañar al lector, Guiller, es parte de nuestra platónica relación. Enhorabuena que pude con vos. Abrazo grande
ResponderEliminarGracias , Patri!! Viniendo de tu parte el halago vale doble.
ResponderEliminarJuan Romagnoli, mi maestro, hado madrino, cofrade y amigo adorado: Gracias .
ResponderEliminar