Comité Editorial

4 de agosto de 2014

Marcos Rodríguez Leija: Músico, poeta y loco


Si nos asomarnos a la biografía Boris Vian nos encontramos con uno de esos tipos raros que lo mismo era ingeniero, periodista, dramaturgo, novelista, actor, crítico de jazz, autor de canciones, cantante, patafísico, traductor, dibujante, poeta... Y qué decir de sus eterónimos. Esta semana la dedicamos a Marcos Rodríguez Leija, escritor mexicano que se reparte entre varias actividades.

IM. ¿Quién es Marcos Rodríguez Leija?
MRL. Nací en el noreste de México. Como artista no tengo barreras ni prejuicios al memento de crear y me desenvuelvo en cuatro áreas: el periodismo, la literatura, las artes visuales (fotografía y cortometraje) y en la música.

IM. ¿Poeta, minificcionista, músico, autor de cortometrajes, periodista..?
MRL. De músico poeta y loco, todos tenemos un poco. Yo agradezco la locura que me envuelve al momento de crear sin límites en las disciplinas mencionadas. Cada una me permite expresarme de distinta forma, según lo que desee exponer. Cuando no puedo fotografiar al mundo, lo cuento sin importar subgéneros ni formas y si no puedo contarlo, lo canto igualmente sin importar estilos. Recurro a la poesía para componer canciones; a la crónica para contar ficciones y utilizado la minificción y la fotografía para crear cortometrajes. Todos están ligados de alguna manera y cada cual me permite decir lo que quiero de distinta manera. Tengo cuentos que son poemas, poemas que son canciones, cantos que son cuentos, crónicas que son retratos y retratos que son cortometrajes o cortometrajes que son minificciones.

IM. ¿En qué área estás más cómodo?
MRL. No hay un área que sobresalga de otra. Me divierto creando. Me apasionan todas y siempre hago mi trabajo con honestidad, sin pretensiones ni poses. Son formas que elijo para comunicar algo a quienes les guste leer, escuchar música o ver fotografía o cortometrajes.

IM. Recientemente estuviste en Centroamérica.
MRL. Así es. Estuve en un encuentro internacional de poetas en Nicaragua. Fui invitado por el poeta Fernando Saavedra para ofrecer una charla sobre periodismo y literatura en la Universidad de Blufields, además de ofrecer algunos recitales de música y lectura de mi obra. Fue una agradable experiencia estar en Centroamérica y compartir lo que hago y lo que he aprendido a través de mi vida con estudiantes de periodismo y jóvenes con inquietudes artísticas.

IM. Háblanos brevemente de tus premios.
MRL. Gané el Premio Nacional de Periodismo 2000-2001, tengo premios internacionales, nacionales y estatales también en poesía y narrativa pero no hay mejor premio que aquellos que me dejan lecciones de vida y aportan algo a la sociedad. Por ejemplo, cuando fui una adolescente y trabajaba como reportero en un periódico, escribí sobre una mujer que lustraba calzado en la plaza de un pueblito de Nuevo León. Fue a principios de la década de los noventa. El presidente municipal de aquel entonces la quería quitar de ahí porque daba mal aspecto. Ella era madre soltera y también lavaba ropa ajena para pagar los estudios universitarios de una hija y la educación básica de un hijo. Yo escribí sobre su vida y lo insensible de las autoridades. Tres semanas después de aquella historia pasé por la plaza nuevamente. La mujer corrió a mi encuentro y llorando me agradeció lo que había escrito, pero no sólo porque el gobierno decidió no desalojarla sino porque un hombre acaudalado le envió una carta en la que se comprometió a pagar los estudios de sus hijos. Eso me enseñó la importancia del periodismo y de todo cuanto hago. Como esa tengo historias en la literatura, en la fotografía, en la música y esos son los más grandes premios para mí, además de la sorpresa que me llevo cuando encuentro un ensayo o investigación sobre mi obra y el que esta sea utilizada por el Centro de Enseñanza para Extranjeros de la UNAM.

IM. Nuevos proyectos.
MRL. Están por publicarme dos libros, uno de poesía para niños y el que ganó el premio ‘Juan B. Tijerina’ en Tamaulipas hace dos semanas, que aborda el tema de la narcoviolencia. Además de ello estoy por concluir la grabación de un disco con mis canciones, el cual ponto estaré promoviendo en el país y el extranjero.

Poemas breves


EL INCENDIO

Una noche mamá nos despertó alarmada
—¡Se quema la casa! ¡Se quema la casa! —gritaba
tenía un claro paisaje de terror en el rostro
Al ver la mano macabra de la llamarada
no le di importancia y me dormí de nuevo
Aquello no era tan grave
a diario la lengua endemoniada de mi padre
desataba peores infiernos


EL DESTIERRO

Guardé mis sueños y la corbata favorita en una caja de zapatos
Doblé el consejo de mi abuelo junto a retazos capitulados de mi vida adolescente
Mi corazón palpitaba de coraje
libertad
miedo
Un gesto indiferente quedó tras una puerta y frente a mí
la boca de un monstruo se abría para devorarme


DETRÁS DE LAS VENTANAS

Detrás de las ventanas
algunos adoptan gatos
para lanzarle arañazos al vacío
alargan sus días macilentos
pierden el miedo a caminar
por las cornisas
aprenden a lamer del alma
las heridas
se vuelven maullidos sus lamentos
Se acostumbran a la humedad
a la penumbra
a un cuarto lleno de escombros
comen distinto
les cambia el sueño
la hora y la forma en que se alimentan
El olor les cambia
la forma de mirar al mundo desde las ventanas


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