![]() |
| Pedro Arturo Estrada. Foto: Jairo Ruiz Sanabria |
A pesar del olor, los evidentes signos de descomposición, las miradas curiosas, el llanto de los suyos en la casa, dijo que no. Que no iba a darse por muerto fácilmente. Incluso se sintió dispuesto a a atrincherarse en su cuarto si fuese necesario. Mientras pudiese sentir el aire alrededor, ver lo que ocurría en torno, así fuese con dificultad; mientras pudiera erguirse sobre el lecho y mirar a través de la ventana sucia a la calle, se repitió que no.
Ni siquiera cuando vio salir, horas después, el ataúd que llevaba su cuerpo a la funeraria acompañado por su familia, quiso, de ningún modo, aceptar el hecho. Por el contrario, dando furiosos golpes sobre su mesa de trabajo, gritó con desesperación que no y mil veces no.
A veces, todavía, en la alta noche, se oyen esos golpes rabiosos en el cuarto, y ese No repetido, rotundo, desesperante.
ESTRADA, Pedro Arturo, Deshistorias, El Ojo Mágico Editor: Medellín, 2006.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Los comentarios anónimos serán eliminados. Gracias por su comprensión.